Las lágrimas de la justicia, por Teresa Jiménez-Becerril
Artículo publicado en La Razón.es, 30 de octubre de 2011.
Me preguntaba yo en medio de la manifestación, rodeada de víctimas que sostenían fotografías de sus seres queridos asesinados por ETA, si era necesario revivir tanto dolor. Y la respuesta fue afirmativa. Las víctimas debíamos recordar y llorar con la esperanza de que nuestras lágrimas laven las conciencias de quienes tienen la tentación de olvidar. Y ya saben: el olvido puede allanar el camino a la injusticia y a la impunidad. Era necesario saber que Silvia, con seis añitos, estaba bailando y murió en brazos de su madre Toñi. Y que Pilar,con ocho años, se quedó esperando en el patio del colegio a un papá que nunca llegaba porque fue asesinado por ETA.


